12/7/11

Otros, hacen que ocurra...

Optimismo. No sé porqué pero me siento optimista.
Las vacaciones me estan dando tiempo para pensar un poco. Me he dado cuenta de que estaba cansada de ser una...hipocrita. Si, supongo que me guste o no esa es la palabra. Me sentia hipocrita porque siempre defenfia el luchar por lo que quieres, el hacer lo que verdaderamemte te gusta...pero, como se suele decir, no predicaba con el ejemplo.
Siempre he sido demasiado practica y puede que también un poco cobarde. Siempre me incline hacia lo que parecia más util o más sencillo. Pero ya no.
He decidido tomar las riendas de verdad. ¿Qué mejor momento que este, a punto de comenzar la universidad, un momento de toma de tantas decisiones?
Hace unos días lei esta frase: "Some people want it to happen, some wish it would happen, others make it happen" ("Algunas personas quieren que pase, algunas desean que pasase, otras hacen que pase"). Pues bien, yo quiero ser de las que hacen que las cosas pasen, no quiero limitarme a desearlo y esperar a que los demas actuen.
También me siento optimista porque me veo capaz de aforntar todo lo que venga. Normalmente somos reacios a los cambios, pero supongo que son necesarios.
Hasta ahora solo me habia detenido a pensar en lo que se acababa aqui. Pero, ¿qué pasa con lo que viene?
Por primera vez siento que es más fuerte el ansia de cambios que la nostalgia por el pasado. No digo que me de igual todo lo que ha sucedido, ni que vaya a pasar pagina como si nada. Simplemente siento que tengo unas enormes ganas de aires nuevos, de cosas desconocidas. Quizas sea lo que necesite despues de tanto tiempo de aparente quietud.
Así que venga lo que venga...¡aquí estoy!

14/5/11

¿Cuánto dura un hasta siempre?

Si, sé que hace mucho que no escribo, pero no ha sido por gusto. La razón ha sido el poco tiempo que deja este curso llamado 2º de bachillerato. Pero como ya pasó todo, aquí estoy.
Hace un tiempo estuve pensando en el poder de predicción de tenemos. Bueno, más bien en el poder que CREEMOS tener. Manejamos el tiempo a nuestro antojo. Estamos acostumbrados a prometer que algo será para siempre, o a hacer planes a largo plazo.
Pensamos que las cosas seguirán igual indefinidamente, pero paraos a pensar, ¿cuantas de las cosas han durado para siempre?
Vivimos inmersos en el futuro. Mientras hacemos planes, mientras hacemos promesas imposibles, mientras pensamos que hacer al acabar el instituto, o la carrera, o después de casarse y tener hijos...mientras perdemos el tiempo con el mañana no pensamos el AHORA.
Lennon dijo una vez que "la vida es lo que pasa mientras hacemos planes parea el futuro", y pienso que tiene toda la razón.
No, no somos dioses. No podremos mantener las cosas intactas eternamente. Todo cambia, y supongo que es mejor así. Por duro que parezca no podemos asegurar un "te querré siempre" o un "nunca cambiaré".
¿Cuánto tiempo es siempre? ¡Quién sabe! ¿Una semana, dos, un mes, tres años, toda una vida? Todo depende de nuestros repentinos e insospechados cambios.
Así que en vez de intentar cumplir cosas que quizás estén fuera de nuestro alcance, intentemos cumplir lo que si está en nuestra mano. Lo que nos ocurre aquí y ahora. Disfrutemos el momento, y ya disfrutaremos del mañana cuando llegue la ocasión.

23/3/11

¿Por qué no podemos tenerlo todo bajo control?

Ahora que parece que todo a mi alrededor son elecciones y más elecciones me pregunto cómo saber qué elegir.
Nos equivocamos tantas veces y nos arrepentimos continuamente de nuestras decisiones que, ¿cómo saber cuál es la opción correcta? En temas banales esto puede carecer de importancia, incluso puede que quepa la posibilidad de rectificar, pero cuando te planteas una cuestión verdaderamente importante la cosa cambia.
¿Quién nos dice que vayamos a hacerlo bien esta vez? Cuanto más pensamos en la importancia de la decisión, más temor nos ocasiona.
¿A quién no le da miedo equivocarse sabiendo que ese error puede condicionar toda tu vida? Supongo que a todo el mundo: necesitamos sentir que tenemos la situación bajo control. Pero tampoco podemos hacer nada por evitarlo. No tenemos una máquina del tiempo que nos transporte al futuro y nos haga ver las consecuencias de nuestros actos. De momento tendremos que seguir decidiendo a priori.
Lo único que podemos hacer es confiar en que elegiremos lo mejor. Y sí, puede que luego no sea así, pero siempre podemos pensar que si en un momento lo decidimos así es porque en ese instante nos pareció lo mejor, así que no nos culpemos.
Además, he deducido que vivimos a base de impulsos. Da igual lo seguros que estemos de algo, siempre podemos tener un impulso y cambiar de opinión. Supongo que ,al menos yo, soy muy dada a ello.
Así que tan solo podemos esperar que nuestros impulsos vayan por el buen camino, como cuando elegimos una carta en una baraja o intentamos ganar a "piedra, papel o tijera"...y respecto a eso lo único que se puede hacer es...¡desear SUERTE! ;)

8/3/11

En silencio...como siempre.

Ella estaba cansada de aparentar. Estaba cansada de responder "Nada" cuando le preguntaban qué ocurría. Estaba cansada de continuar. Estaba cansada de aparentar normalidad.
Era un día cualquiera, pero no para ella. Aquel día ya no se sentía con fuerzas, pero solo ella lo sabía.
Como siempre, sus labios habían dibujado una sonrisa...pero nadie se fijo en que sus ojos no los acompañaban. Ayudó sin dudar cuando pudo...aunque en realidad no tenía fuerzas. Abrazó...cuando deseaba que la abrazasen a ella. Escuchó...cuando era ella quien necesitaba ser escuchada.

Permaneció en silencio...aunque se moría de ganas por gritar. Como siempre.

2/3/11

Cantar bajo la...ducha.

Sí, cantar en la ducha. ¿Nadie se ha preguntado por qué cantamos en la ducha? No sé, podríamos cantar al peinarnos, o al hacer la cama...Pero, ¿por qué la ducha?
Probablemente sea la pregunta más tonta que alguien se haya hecho, pero me parece curioso.
Creo que simplemente es porque estamos aislados. Sí, estamos en nuestro mundo, al margen de la realidad. Solo escuchamos el ruido del agua al caer, sentimos lo caliente o lo fría que está...pero de la ducha hacia fuera no nos enteramos de nada.
Será que eso nos hace ser nosotros mismos, sin tener que aparentar delante de nada ni nadie. Nos sentimos a gusto y hacemos lo que nos apetece. Sí, cantas mal, ¿y qué?, al fin y al cabo nadie te oye, solamente tú.
O eso es lo que creemos. Somos como los niños, que se tapan los ojos y piensan que no les ve nadie. Nosotros pensamos que al no escuchar nada el resto tampoco te escucha. Qué ingenuos somos, pero que bonito ser así. Es volver a la niñez por un momento.
Sí, es exactamente eso. Vuelves a ser un niño: estás en tu propio mundo, no te avergüenzas de nada, haces lo que realmente sientes, se te olvidan las preocupaciones...en definitiva: eres feliz.
Lo incomprensible es, ¿por qué solo durante unos minutos? ¿Por qué nos da vergüenza cantar fuera de la ducha, cuando en realidad has oído a tu vecino desafinar bajo el agua tanto como tú? ¿Por qué no nos atrevemos?
¿Por qué nos da miedo sentir y ser felices?

26/2/11

¿Fuertes o débiles?



Hay tanta gente a nuestro alrededor que parece ser tan fuerte...Están ahí, al pie del cañón pase lo que pase. Parece que pueden hacer frente a todo y siempre te animan a tirar hacia delante, quitándole hierro al asunto. Para ellas parece que todo es muy sencillo, que no les afecta nada...
Pero ellas también son personas, también sienten y sufren. Ellas también tropiezan y se caen, aunque parezca que no sea tan a menudo.
Por ello hay que estar pendiente, al igual que han hecho ellas antes, para que cuando caigan, tenderles la mano y ayudarles a levantarse. Porque a ellas también les gusta sentirse arropadas y queridas. ¿A quién no le gusta que le devuelvan la sonrisa?
Y es que ni el débil es tan débil como siempre se piensa, ni el fuerte siempre es tan fuerte.

20/2/11

¿Por qué me fallo a mí misma?

Siempre igual. Una vez, y otra, y otra más. De nuevo lo mismo. Estoy cansada de saber que puedo lograrlo, cansada de esforzarme para, al final, ver que no es así. Me prometo mil cosas. Me prometo que mejoraré. Me prometo no ser tan callada. Me prometo no volver a fallar... Me prometo tantas cosas...y sin embargo cumplo tan pocas...
Al parecer soy incapaz de cumplir mis propias promesas. O quizás sea simplemente que me prometo cosas imposibles para mí. Que no me conozco lo suficiente y siempre tengo demasiadas esperanzas de mejorar. Quizás siempre seré la misma tonta. Quizás. Quién sabe.
Parece ser que no soy aquella que creía ser. Siempre pensé que podía con todo, que podría comerme el mundo si quería, pero ahora veo que es el mundo el que me come a mí. Me engulle de un solo bocado, sin darme la oportunidad de defenderme. Sí, será eso, puede que sea demasiado inútil. Demasiado. Tanto que no tengo nunca ni el valor de tirar la toalla. ¿Valentía o estupidez? Siempre pensé en lo primero...pero empiezo a dudar. Puede que todo sea una simple fachada para intentar engañarme a mí misma y no sentirme tan decepcionada.
Quizás deba bajar mis altas expectativas. Quizás no deba apuntar al cielo, sino simplemente al techo de un rascacielos. O incluso algo menor.
Sí, no será lo mismo, pero al menos la caída es menor y el golpe dolerá menos.


13/2/11

Punto...¿y a parte?

Hace poco un amigo me dijo algo que me hizo reflexionar: "Todos no echamos de menos, no hay nadie que no sea indispensable". Parecía una tontería, pero de pronto me di cuenta de la gran verdad que contenía aquella frase.
Nunca me había parado a pensar lo mucho que aportan a nuestra vida todas y cada una de las personas que nos rodean. Y digo TODAS porque es así. Hasta aquella persona con la que no acabas de congeniar, o esa otra a la que no encuentras más que defectos, incluso aquella 'metomentodo' que parece disfrutar haciéndote la vida imposible. Hasta ellas nos aportan algo. Sin ellas nuestras vidas no serían igual. No digo que fuesen mejores ni peores, solo que serían diferentes.
Así que supongo que sí, que hasta a esas personas echaríamos de menos en caso de que no estuviesen con nosotros.
La cuestión es ¿por qué me doy cuenta justo ahora y no antes? Será por este año de despedidas, de fin de etapas, de decir adiós. Será precisamente por ello que he tomado conciencia de que, después de todo, ya hemos reservado un rinconcito en nosotros para todos aquellos que nos rodean, incluso para esas personas de las que he hablado. Y cuando llegue el fin y halla que decir adiós, sentiremos como parte de ese rinconcito queda vacío.
Sólo queda la esperanza de que, como se suele decir, no sea un adiós, sino un hasta luego.

5/2/11

No sé por qué, pero me hace sentir bien...

Hoy ha sido un día un poco extraño...y a la vez especial. Hoy tocaba subirse encima del escenario y mostrar eso por lo que hemos estado trabajando todos estos meses.
Digo que ha sido extraño porque nadie apostaba por que saliese bien. Es más, no ha sido perfecto, pero pese a todo ha sido especial, como siempre.
Creí que todo el esfuerzo iba a ser tirado por la borda, pero me he sorprendido una vez más viendo que no ha sido así. Porque he subido a ese lugar tan especial llamado escenario y he dejado atrás las preocupaciones por cómo iba a salir. Sólo he querido disfrutar. Aprovechar esos minutos en los que dejo de ser yo para convertirme en alguien totalmente distinto. Dejar todo abajo: las preocupaciones, la rutina...TODO, y pensar sólo en lo que hago en ese momento. Y ver las caras de la gente, mirando ese mundo que entre todos estáis creando, y ver que gracias a ti ellos también han dejado de lado sus vidas y preocupaciones por unos instantes para dedicarse a disfrutar. Y, al final, ver como te lo agradecen con algo tan sencillo y a la vez con tanto significado y que te llena tanto: un aplauso. Quizás por eso me gusta el teatro. Porque me deja ser alguien distinto, conocer otros "yo", dejar el mundo a un lado y, sobre todo, hacer que los demás lo dejen conmigo.
Será por eso que salga como salga siempre disfruto actuando y, siempre, cuando bajo del escenario y vuelvo al mundo real, lo hago con cierta nostalgia, por un lado porque ya ha pasado el momento, y por otro porque sé que algo de mí se queda allí, con ese personaje al que digo adiós.
Por ello, gracias a todos por todos estos meses, de ensayos, risas, desesperaciones...Porque solamente todos juntos lo podíamos conseguir. Ya sólo queda esperar a la próxima...para disfrutar una vez más.

28/1/11

Poder perder el tiempo.

Me gusta tirarme encima de mi cama sin preocuparme de nada más. Me gusta encerrarme en mi habitación, poner al máximo la música y dedicarme a bailar sin que nadie me vea. Me gusta tumbarme en el sofá con la única preocupación de enfrentarme a un bol de palomitas. Me gusta ver la típica película romántica en la que todo acaba bien, aunque ya sepa como terminará. Me gusta sentarme y mirar fotos. Me gusta poder perder el tiempo. Me gusta pararme un momento a leer, a meterme en la historia de un libro y conseguir vivir aventuras que no viviré. Me gusta no tener pensar qué hacer. No pensar en horarios, ni presiones, ni obligaciones. Me gusta detenerme. Me gusta observar y me gusta cerrar los ojos. Me gusta tener tiempo para imaginar mil historias donde desearía ser protagonista, y donde sé que nunca lo seré.
En conclusión, me gusta tener tiempo para dedicarme un poco a mí.